Mayo de 2008, 40 años después. Parte 1ra.

22 05 2008

Nada en este mundo sucede dos veces; ya nos lo decía Heráclito. Por mucho que se cumplan 40, 50 o 200 años de una fecha como Mayo de 68, nada de lo que allí se dejó, podrá ser cogido por nuestras manos. No es por tanto ésta una mirada melancólica hacia cuatro décadas atrás. Eso no es posible. Ni cabe una actitud utópica que nos pueda llevar a resurgir aquel espíritu ya muerto. Ese no es de nuestro tiempo. Sin embargo fue el tiempo de otros y otras, impulsados por alguna sombra, que resquebrajaron la relación de algunas palabras con sus objetos referenciales. Sin lugar a dudas ideas como revolución social no es posible pensarlas hoy día sin tener en cuenta esa fecha. Y precisamente esa es nuestra tarea: pensarlas hoy.
Como en muchos otros acontecimientos humanos, una causa fútil parece ser la conectora de los bornes que permiten la explosión. Situándonos en antecedentes mediante un vuelo fugaz, nos hallamos en el resultado de la restauración de Europa pasada la Segunda Guerra Mundial. Nos encontramos con una Europa en pleno auge económico, con una casi nula tasa de paro, dónde el baby boom de la post-guerra ha supuesto una gran ayuda como mano de obra, dada la gran demanda de empleo producida por las múltiples fábricas en pleno proceso de producción. Las ciudades se han expandido utilizando el cemento a granel en las nuevas construcciones conocidas cómo ciudades dormitorio. A nivel estatal, las nuevas teorías económicas promueven la intervención del Estado como miembro regulador de la economía capitalista. Se estipula un pacto social consistente en el acuerdo entre patronales y sindicatos, la cual cosa permite al Estado planificar un crecimiento, acto conocido como Estado-Plan. A grandes rasgos puede intuirse un panorama de mejora económica y aumento del poder adquisitivo en todos los niveles. Si pensamos aquí en otras revoluciones de la historia, nos percatamos de que la posibilidad de una revolución viene señalada por la precariedad de algún sector de la población, hasta entonces humillado. En términos mismos de revolución dictados por Marx, Engels u otros teóricos, siempre consiste ésta en un levantamiento en denuncia de la situación degradante producida por un opresor; ya sea la clase burguesa, ya sea el mismo patrón. En un sistema en el cual hay trabajo suficiente y medios para abastecer a los trabajadores de hogar y comida, ¿cuál es el foco desfavorecido que prende la mecha? No es fácil apuntar a un culpable o a una causa primera, pero si un destello es resaltado como índice de inicio, ese, como he dicho al principio, es un detalle casi insignificante.

Se dice que Mayo del 68 empezó el 22 de Marzo de 1968. Por lo que se puede leer por ahí, ese día tuvieron lugar revueltas estudiantiles en la universidad de Nanterre, al norte de París. En algunos sitios vinculan la revuelta a protestas contra el arresto de seis miembros del Comité Nacional de Vietman, en otros lugares se achaca la reivindicación originaria a la abolición de la separación de chicos y chicas en el campus; incluso se puede leer que la demanda de dicha abolición fue propinada para poder ver un partido de fútbol en la única televisión del campus, ubicada en las estancias de las chicas. Sea como fuere, un mes después se produjo una protesta estudiantil en Nanterre donde acudieron unos 1.500 estudiantes. Durante aquellas protestas, fueron detenidos ocho jóvenes, entre los cuales se encontraba Dany Cohn-Bendit, conocido como “Dany el rojo”, cabeza visible de la revuelta estudiantil. Como se puede observar en el calendario de los acontecimientos que incluyo en los anexos, el mes de Mayo en Francia de 1968 fue un mes muy movidito. Pero se va a intentar trazar un surco en los acontecimientos que permita distinguir ese acontecimiento de cualquier acto anterior o posterior. Se va ha hablar de infección; de una infección social. Como óxido corrosivo, una pulsión interior llevó a un país como Francia casi hasta el colapso en un momento propicio de su desarrollo. Las preguntas sobre cómo fue posible y sobre que impulsó a la sociedad hasta tal comportamiento permanecen hoy día sin poder ser resueltas completamente, ya que si así fuera, su reproducción sería entonces posible teniendo en cuenta las circunstancias actuales. Los antecedentes teóricos nos sitúan en una asociación denominada Internacional Situacionista, formada por un grupo de intelectuales apartados de las tendencias artístico-filosóficas del momento. Con sólo teclear “archivo situacionista” en Google podemos acceder a una gran fuente documental de textos publicados por la I.S. en su propia publicación. Si nos remitimos a esa publicación como más fiable fuente de información podemos fácilmente introducirnos en un discurso que se considera clave para entender Mayo’68. Si los términos de los que pretendo hablar son infección, contagio e invasión vírica; la reflexión tornará alrededor de si es posible considerar nuestro momento vacunado e inmune a tal amenaza.





Mayo de 2008, 40 años después. Parte 2nda.

22 05 2008

Hablando de diagnóstico, lo que surgió como un leve brote de escozor estudiantil se propagó con relativa velocidad. A partir del conocido como “lunes sangriento” y los enfrentamientos en la calle que le sucedieron, la masa social que señalaba al gobierno como culpable se amplio bastamente con multitud de células anónimas no pertenecientes al órgano académico. En ese movimiento se juega una especie de intención que resulta interesante sopesar; se trata de los puntos a los cuales se decide por contagiar la infección. Y este punto guarda resuelta vinculación con las demandas situacionistas que veremos más adelante. Se diagnostica una gran velocidad de propagación y contaminación ideológica entre los sectores menos poderosos pero más numerosos: el proletariado. No se infectó a ningún órgano de potencial importancia o relevancia cómo ministerios, profesorado, sedes políticas, etc. Incluso una voz importante dentro del movimiento obrero como era el Partido Comunista Francés apartó su apoyo de las protestas en su momento. Por lo tanto el destino del agente invasor no era la toma del control, sino un cambio completo en la estructura genética y por lo tanto hereditaria. Ese es un puntal dentro del concepto de revolución que se utiliza en este contexto. Y una mirada general a la cronología* basta para percatarse del nivel que logró alcanzar, actos como los ocurridos en la fábrica de Renault, la suma a la huelga de controladores aéreos, trabajadores del transporte, del gas y la electricidad, profesores, industria textil, la televisión. Una paralización casi total del país y por tanto de la realidad posible en aquél momento bajo las acusadas circunstancias.


Acuñado el marco de diagnóstico, atenderemos al mensaje que en gran parte propició lo desencadenado. La Internacional Situacionista posee un amplio abanico teórico debido al gran número de autores que contribuyeron. Se trata pues de un cuerpo que se nos presenta multifragmentado, con varios conceptos doblados en el discurso y reiterados de diversas formas; por lo que se atenderá a algunos de ellos que parecen más relevantes. El discurso de la I.S. gira entorno a una propuesta crítica de la sociedad. En primer lugar se da una vinculación entre cultura y vida cotidiana, con la cual cosa la valoración de la cultura (en particular el valor cultural de la obra de arte) como mercancía carente de real interés desemboca en una crítica a la vida cotidiana. Si nuestra cultura y nuestro arte no son más que productos destinados al consumo masivo, nuestra vida cotidiana encarrilada por un capitalismo salvaje hacia el consumo de mercancías, carece por completo de sentido cultural; con ello se desvirtúa por entero. Por eso una crítica al mercado cultural tiene que tener muy presente la vida cotidiana y los cambios que debe otorgarle. Precisamente desde ese enfoque en contra de una vida aburrida, vacía y descompuesta es desde donde se que dicta la labor de la I.S.; centrada en permitirle nuevas oportunidades a esa vida nuestra. Entran aquí conceptos clave dentro del discurso situacionista como deriva, creación de situaciones, tergiversación o arquitectura unitaria. La I.S. pretendía ser un cuerpo de acción desde el cual cambiar las condiciones para el surgimiento del nuevo y autentico arte. La creación de situaciones pretender dar al individuo espacios de pensamiento y de sensación no imaginados hasta el momento, alrededor de esta intención se acoplan las diferentes propuestas; pero lo hacen de manera retroalimentaria, es decir, para girar entorno a la creación de situaciones se necesitan unas a otras. La deriva, consistente en un viaje de duración indeterminada por diferentes espacios diseñados para la creación de situaciones, depende muy estrechamente de una arquitectura unitaria que desarrolle tales espacios. Y al mismo tiempo tales situaciones nuevas no son posibles sin la tergiversación de los ideales a derrocar. Las relaciones son mucho más complicadas, se puede apreciar con echar un simple vistazo al material situacionista, pero con un análisis simple ya basta para percatarse de la relevancia de tal propuesta enfocándola desde la óptica de Mayo del 68. Las frases revolucionarias que se pueden leer de ese mes, son claras tergiversaciones de eslóganes antiguos.

La denuncia general de dicha efervescencia revolucionaria demandaba una mejora de la vida cotidiana. Morir de aburrimiento a cambio de no morir de hambre era una de las sonadas denuncias. En resumen un ataque a la autoridad en sentido general; no apuntando a una sola cabeza, no pretendiendo derruir un solo pilar, Sino reclamando una expansión del individuo y sus experiencias. No queremos que se nos limite de semejante manera, eso viene a ser el caso. Una reivindicación por la apertura de nuevas maneras de concebir. Una reivindicación por lo por nacer, por la ilusión. La propuesta de crear nuevas situaciones donde los individuos puedan experimentar nuevas experiencias y deambular a placer por ellas como deporte estatal, está muy cerca de insuflar oxigeno en los cansados pulmones de los obreros.

*. (Anexo 1)





Mayo de 2008, 40 años después. Parte 3era.

22 05 2008

Sin duda alguna hasta aquí ha sido un viaje muy vago por lo que fue aquel acontecimiento. Además tenemos que sumar muchos otros sucesos importantes que tuvieron lugar ese mismo año. Recordamos la primavera de Praga, el asesinato de Martin Luther King, la masacre de la plaza de Tlatelolco en México, Berkaley, Tokio y otros. Pero si se ha señalado París y los situaionistas es porque la crítica (que no negación o inversión) a nuestro presente desde la lente presentada, tiene mucho que ver con la crítica al señalado París y los señalados situacionistas. Sin duda alguna y como ya se ha comentado antes, las ideas propuestas (que no seguidas al pie de la letra) por la I.S. tienen una carga vírica importante, cuyo fruto enraizó en unos ciudadanos (primero estudiantes, después obreros) con una velocidad y una magnitud enormes. A esto y para sumar algo de relevancia al mayo francés tenemos que tener en cuenta que allí aún y la dura represión policial, no se denunciaba un acto concreto, como una guerra, un asesinato, una invasión; se denunciaban unas condiciones de vida que hacían propicias todas esas desgracias. El encarcelamiento de ocho estudiantes llevó a más de diez millones de personas a la huelga pocos días después. Se consiguió movilizar un país. Y casi ni se consiguió; se movilizó solo. Ese fue el mérito de todo lo expuesto, pero sin intención de devaluar, la crítica se hace necesaria porque por a o por b aquello fracasó.

Como dije al principio esto no pretende ser un recuerdo nostálgico, aspira a ver algo útil para el presente. En contra de las miradas que caducan Mayo’68, creo que sirve para conocer mejor ese sistema inmunitario de la autoridad. La valoración del éxito depende aquí de la estrechez de miras. Como dije aquello fracasó, pero es cierto que los derechos de las minorías han aumentado enormemente desde entonces. También hay una conciencia global más sólida contra las actitudes totalitarias. Pero, como decía Foucault, el poder no dice ya que no, no prohíbe; dice por el contrario si, incita. El éxito real de las demandas de Mayo’68 ha sido (muy a nuestro pesar) el rearmamiento del poder. Quienes si han sabido ejecutar a su provecho los sueños del proletariado han sido los opresores. Desde ahí sí es consecuente evocar la ya muy citada fecha. Desde ahí podemos ver como la demanda de nuevas situaciones para la experiencia, la sensación de deriva como placer o la tergiversación, han dado pie a proyectos cómo parques de atracciones, viajes exóticos por los lugares más recónditos planificados al milímetro, auge bestial del ocio digital personificado en los videojuegos y las grandes producciones cinematográficas, todas las malas artes publicitarias, los estudios de mercado para saber la opinión del cliente respecto a la marca, la ilusión de exclusividad en cientos de tarjetas del club carrefour, pryca, zara, dolcebanana, agata ruiz de no se que, la necesidad de cambiar de look constantemente para sentirme especial en todo momento, barrios planificados para la experiencia de una vida superior a lo sumo aislada, hamburguesas en el mcdonalds de decenas países con decenas de salsas que saben igual para experimentar los sabores más exóticos, en fin podría estar horas o días. Lo que vengo diciendo es que sin decir que lo arriba citado sea bueno o malo, son múltiples usos que el poder utiliza para contentarnos.

Les dijimos que queríamos experiencias nuevas y ellos nos las dieron. Si a alguien le parece que algo ha cambiado que levante la mano, ha mejorado cierto, pero no ha cambiado. Por eso me pareció oportuno escribir sobre ello cuarenta años después, por que se puede aprender algo. Y ese algo es la advertencia que ya se hacia Benjamin en el prólogo de su “Obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” de no permitir que de lo dicho pueda ser aprovechado por el fascismo* ni la más trivial de las comas. Ese fue el hueco que no tapo la Internacinal Situacionista. Ese es el hueco que con mucho cuidado hemos de intentar tapar en cualquier demanda presente, por que nuestro poder está mucho más preparado para quitarnos las armas y utilizarlas en nuestra contra que cualquier otro.

*. (Por fascismo que cada cual entienda lo que deba).





La bambina impertinente

22 05 2008

Después de una infructuosa travesía por el desierto del panorama musical italiano, el nombre de esta mujer de Catania (Sicilia) se apareció de repente como una revelación.

Como un huracán, Carmen Consoli, diva máxima de la escena europea (reconocida), irrumpe sin compasión en los corazones y almas melancólicas de todo aquél que desee ser hechizado por ese maravilloso influjo. Con un uso de las letras cercano y más bien singular (historias sobre embarazadas incluídas), no exentas del romanticismo melódico italiano típico,  refleja auténticas maravillas y penurias del mundo que se pisa con los pies y se viste desde abajo.

Exponente de una tradición siciliana característica (unas veces comprensible y otras no tanto), la Consoli se ha labrado una carrera sólida  de más de 10 años de profesión. 6 discos de estudio sinceros y nada dados a caprichos comerciales lo atestiguan, una evolución que la ha llevado a una clara vocación internacional un tanto tardía.

Hay dos elementos más a tener en cuenta, desequilibrantes y alarmantemente desarmadores, que se le suman a su innato talento musical (viene de familia): su voz y su belleza. La voz es el elemento diferenciador más evidente; con esos acabados de palabras engullidas nasalmente hacia el estómago, se ha convertido en la “marca de la casa” (junto a una guitarra española). El sonido Consoli radica en sumarle también esa belleza débil, casi frágil, que le otorga un estatus de musa desde el primer momento en que la ves, automáticamente. Ese arrebatador porte le asigna ese papel sin estridencias, como si con ella no fuera la cosa, ajena al profano descubrimiento de una mujer sin igual, verdadera reina de un mundo que más de una vez temí que no existiera…

Para gentes ávidas de vida.





Cronologia Mayo’68 (Anexo 1)

22 05 2008

Viernes 3: un grupo de estudiantes se reunió en la plaza de la Sorbona, donde estaban a punto de celebrarse las comparecencias de Cohn-Bendit y sus compañeros. Empezó a unirse gente, y a las 4 de la tarde la Sorbona estaba rodeada por la policía, que sostuvo una actitud despótica y prepotente, y detuvo, en contra de lo que había prometido, a varios estudiantes, lo que provocó que aún más personas se unieran a la protesta y se originaran numerosas manifestaciones espontáneas.
La Unión Nacional de Estudiantes (UNEF) y el Sindicato de Profesores (SNESUP) convocaron una huelga que pedía la reapertura de la Sorbona, la retirada de la policía y la liberación de los detenidos. Las peticiones no fueron concedidas por el gobierno.
Lunes 6 (lunes sangriento): los “Ocho de Nanterre” acudieron a su comparecencia ante el Comité de Disciplina de la Universidad cantando La Internacional, y a la salida fueron salvajemente atacados por la policía cuando se manifestaban por las calles de París. Formaron barricadas con coches volcados y lanzaron piedras arrancadas del pavimento. Las cifras oficiales hablaban de 422 arrestos y 345 policías heridos.
Martes 7: los acontecimientos del día anterior dieron lugar a una multitudinaria manifestación, y, evitando a la policía colgaron banderas rojinegras del Arco del Triunfo mientras la Internacional se escuchaba por las calles. El Barrio Latino se encuentra en estado de sitio y la opinión publica ya estaba cambiando, sorprendida por la brutalidad de la represión policial, y grandes secciones de la clase trabajadora se empezaron a inspirar en la revuelta estudiantil para luchar contra el estado por sus propios derechos.
Miércoles 8: los líderes del Partido Comunista vieron el tamaño del movimiento y decidieron cambiar su postura y hacerse con el control de la insurrección, ya que el ejemplo de los estudiantes empezaba a seguirse en los lugares de trabajo.


Viernes 10: la policía toma la Universidad de Nanterre, y 30.000 estudiantes, marcharon hacia la Sorbona, pero las calles aledañas estaban tomadas por la policía armada para el conflicto. Volvieron a levantarse barricadas, y la gente de las casas cercanas colaboraba con los manifestantes proporcionándoles asistencia de primeros auxilios o uniéndose a la revuelta. El gobierno cedió en dos de las tres demandas de los manifestantes, pero no aceptó liberar a los detenidos. El comportamiento de la policía volvió a ser brutal, y las cifras oficiales ascendieron a 367 personas heridas y 460 arrestadas, aunque en las calles se hablaba de un millar de heridos, quinientos detenidos y doscientos vehículos incendiados.
Sábado 11: carros blindados se desplazaron a las calles afectadas por el enfrentamiento para limpiar las barricadas mientras eran increpados e insultados por el pueblo. Algunos de los que limpiaron las calles, tuvieron gestos de solidaridad con el movimiento. A causa de los acontecimientos del día anterior, se convoca una huelga general para el lunes siguiente.
Lunes 13: los estudiantes fueron finalmente liberados, pero la chispa ya estaba encendida; coincidiendo con la huelga general, los sindicatos organizaron una marcha por Paris que movilizó a 200.000 personas (según cifras conservadoras). La policía desaparece de las calles, y el gobierno es señalado como enemigo del pueblo. Tras la marcha un grupo de estudiantes deciden ocupar la Sorbona. Durante la noche colgaron más banderas rojinegras de la Sorbona, al tiempo que decoraron los pilares que rodean la plaza con posters de Marx, Lenin y Mao y pintadas de las figuras de Trotski, Fidel Castro y el Che Guevara junto a los eslóganes de “todo es posible” y “prohibido prohibir”. Se dice que nueve millones de trabajadores hicieron huelga este día.
Martes 14: se eligió un Comité de Ocupación de 15 personas, y su mandato se limitó a 24 horas. El teatro de la universidad presenció debates políticos día y noche para erradicar la distinción entre los trabajadores y los patrones. Se ocupó también la Escuela de Bellas Artes, donde se celebraron reuniones cada mañana para decidir los temas de actuación y se diseñaban posters de protesta, que irónicamente se convirtieron en objetos de coleccionistas ricos, a pesar de que en la mayoría se leían frases como: “No descansaremos hasta que el último burgués cuelgue de la rama más alta”. Los trabajadores de Sud Aviation, cerca de Nantes, ocuparon su fábrica, y las plantas de Renault en Cleon, Flins, Le Mans y Boulogne Billancourt fueron a la huelga. Los sindicatos no controlaban algunas acciones emprendidas por los trabajadores, como encerrarse en fábricas, o declarar huelgas indefinidas. Los líderes de la CGT habían sido cogidos por sorpresa e intentaron desesperadamente no perder su influencia.

Miércoles 15: 15.200 obreros de la fábrica de Renault se encierran toda la noche secuestrando a los directores.
Jueves 16: miles de estudiantes marchan a Boulogne Billancourt, donde 35.000 trabajadores están en huelga. El paro en París, Lyón y la Normandía industrial es total.
Viernes 17: los controladores aéreos de Orly y la televisión francesa (ORTF) se unen a la huelga general convocada para el día 21.
Sábado 18: el sector del carbón, el transporte público de París, los Ferrocarriles Nacionales, los astilleros y el gas y la electricidad se unen a la huelga, pero los suministros domésticos y de emergencia se mantienen.
Domingo 19: la retirada de dinero de los bancos se limita a 500 francos ante la posibilidad de que los banqueros se unieran también a la huelga.
Lunes 20: los ferrys del Canal de la Mancha interrumpen su funcionamiento por falta de suministro de gasolina. La industria textil y los grandes comercios de París se unen a la huelga general del día siguiente. La plantilla de ORTF hacía las siguientes reivindicaciones: semana de 40 h, edad de jubilación más baja, derogación de las leyes anti-huelga de 1963, salario mínimo de 1000 francos por semana y la retirada de la influencia del gobierno en la televisión.
Miércoles 22: los profesores se declaran también en huelga, aunque muchos siguieron asistiendo a las escuelas para mantener el contacto con los estudiantes. Los trabajadores del gas y la electricidad también se unieron a la huelga manteniendo el suministro casi por completo; los alimentos llegaban a Paris como antes de la huelga, y los telegramas urgentes se entregaban pese a la huelga de trabajadores de correos. En algunas fábricas, se alteró la producción para adaptarla a las necesidades de la protesta, y los periodistas se negaron a dejar el monopolio de la información en la televisión y la radio.
Viernes 24: los agricultores de Nantes bloquearon las carreteras de acceso a la ciudad, y los obreros de los transportes controlaban todo el tráfico que llegaba, así como el combustible y los precios de los alimentos. Las tiendas tenían carteles que decían: “esta tienda está autorizada a abrir. Sus precios están bajo supervisión permanente del Comité”. Esta situación en Nantes duró una semana, y se llamó “la ciudad de los trabajadores”.
Este mismo día apareció De Gaulle en televisión, temiendo por la supervivencia de su gobierno, pidiendo “una participación mayor de todos en lo que nos concierne” al tiempo que 30.000 personas marchaban hacia el palacio de la Bastilla, que estaba fuertemente protegido por la policía al igual que todos los ministerios. Pero la Bolsa quedó desprotegida, y un gran número de manifestantes la asaltaron e incendiaron. Algunos grupos de izquierda perdieron los nervios, y otros les frenaron, impidiendo la toma del ministerio de finanzas. Unas declaraciones desafortunadas del líder estudiantil Daniel Cohn-Bendit le obligaron a exiliarse a Alemania.
Lunes 27: el gobierno garantiza un incremento del 35% en el salario mínimo industrial y del 12% de media para todos los trabajadores. De Gaulle se asegura de que tiene el apoyo del ejército antes de la marcha de 500.000 trabajadores pidiendo un “gobierno del pueblo”, pero pidiendo ya un gobierno.
Jueves 30: De Gaulle reaparece en televisión abandonando la idea del referéndum y convocando elecciones en 40 días. Prometió también medidas más suaves si “todo el pueblo francés se implica para que la existencia normal no se rompa por aquellos elementos (comunistas y anarquistas) que intentan evitar que los estudiantes estudien y los trabajadores trabajen”.
Miércoles 5: la mayoría de las huelgas han terminado, y se extiende un aire de derrotismo y desmoralización porque el capitalismo ha barrido Francia. Los que siguen protestando son aplastados en operaciones de estilo militar.
Finales de junio: todas las manifestaciones callejeras fueron prohibidas, y el PCF (partido comunista francés) dejó de apoyar las protestas. A finales de mes se retomaron los institutos y se quitaron las banderas rojinegras de la Sorbona. En las elecciones, De Gaulle ganó con el 60% de los votos.

(extraído de Wikipedia)





Nocilla Dream

22 05 2008

Nocilla Dream es la primera novela de Agustín Fernández Mallo nacido en La Coruña en 1967 y conocido por su obra poética ensamblada en la corriente postmoderna. Licenciando en Física y postpoeta de vocación Fernández Mallo nos presenta esta novela de clara tendencia emancipadora. En un momento desde el que resulta ciertamente difícil deducir los caminos que tomaran las tendencias artísticas en un futuro inminente, proyectos de este tipo nos empujan más si cabe hacia un abismo de desconcierto. La primera lectura, si se hace de manera despreocupada, transcurre velozmente y casi sin dar pie a la repasada. El cruce espasmódico de una historia a otra y de repente a un pequeño haiku improvisado sobre la teoría de la relatividad de Einstein, no permite de entrada intuir la intención del autor. Quizá ese desconsuelo producido por la desorientación inicial pueda hacer desistir a más de uno, por en mi caso la absoluta falta de ilusiones sobre el libro y las horas por matar me llevaron hasta el final. Es usual cuando alguien siente hablar de un libro, preguntar a los cercanos si lo han leído y/o saben sobre que trata. En el caso de Nocilla Dream es difícil deshilar el hilo. En mi opinión es más cómo una imagen, o como varias dispuestas una tras la otra sin sentido aparente dentro de una melodía que las abraza a todas. Si; ésta me parece una buena definición. En tal caso, el hilo tendría más que ver con la melodía que con el buscar un sentido en el orden de las imágenes o en las imágenes mismas.


La única cosa que de veras me atrevo a afirmar sobre Nocilla Dream es su carácter postmoderno. Desde esta posición de fuerza me empieza a ser más fácil interrogar sobre su posible sentido. La fragmentación es una condición usual del postmodernismo, y ésta sustenta por completo la narración a tratar. La melodía de la que hablábamos nos deja suspendidos en un vacío familiar, casi diario y al mismo tiempo casi existencial. Un desaliento que será muy cercano para quién este familiarizado con cualquier gran urbe. Es el mismo vacío en el que te hace levitar el pasar de ese tumulto que transcurre a tu alrededor. Una vorágine de rostros con historia propia imposible de contrarrestar desde nuestra atención y que nos impulsa hacia el desinterés por lo más cercano. Nocilla Dream está repleta de historias que si las viviéramos desde la cercanía no nos parecerían tan extraordinarias, pero explicadas en lote de manera sutil parecen enturbiar nuestra mirada hacia el horizonte redentor. Porque ninguna tiene un final estremecedor, de tenerlo dirigiría la obra y no permitiría respirar los fríos halos de la caverna que no deja entrever su interior.
Hasta aquí he utilizado muchos apelativos al vacío entendido como inseguridad, como no pisar en suelo firme. Esa es la sensación general de la fragmentación, que la obra, como reflejo de su momento histórico, consigue transmitir con suficiente capacidad. Sin embargo cuesta distinguir desde un análisis más riguroso si esta pieza debe ser considerada como un pilar de su corriente literaria o como un abanico de posibilidades y recursos a utilizar por las plumas que la seguirán. Nocilla Dream es el primer episodio de una trilogía nombrada Proyecto Nocilla, le seguirán Nocilla Experience (hace poco disponible en el mercado) y Nocilla Lab. En mi opinión en ellas el autor debería mostrar una intención revolucionaria contra lo ya mostrado, siempre en pos de una construcción ulterior; o de lo contrario podría ser presa de un nihilismo ocioso, inducido por la incapacidad casi poética hasta de la ciencia por otorgar al hombre de un sustento que sea capaz de fundamentar sus ansiedades, que se contentará con la simple exposición de sus habilidades ante una clientela que ya ha pagado su entrada. Sé que la crítica es aguda, pero creo que hay posibilidades reales de agujerear de algún modo con el material disponible el cordón que nos une al origen. Como si de matar a nuestro padre se tratara, Las ventanas que Nocilla Dream deja entreabiertas permiten pensar con un modo de transmitir las historias en nuestra cultura de manera que lo denunciado no sea heredado por quienes nos siguen. Que seamos capaces de analizar con la misma eficiencia los sistemas atómicos y los sistemas planetarios, pero no seamos capaces de explicar porque la gente de dos pueblos tiene por costumbre lanzar sus zapatos al único álamo que tubo el valor para crecer en el desierto, pone sobre la mesa de juego cierta actitud que quizá deberíamos sopesar los humanos al tratarnos unos a otros.





Cerdada instrumental

22 05 2008

A lo largo de la historia el entendimiento humano ha lidiado con una exterioridad en gran parte ajena a él que ha motivado la separación entre sujeto y objeto de conocimiento. La época ilustrada, desde la que se creía que con el estudio severo del objeto de conocimiento desde una subjetividad aislada se llegaría al entendimiento de la totalidad de la realidad, ha traído consigo un gran auge de las ciencias empíricas y experimentales, convertidas en el último gran espolón hacia la comprensión del afuera que nos pertoca. Esa actitud ha llevado al uso abusivo de lo que algunos han nombrado razón instrumental. Ésta, se dedica al análisis violento del objeto entendido como aquello que se ha de dominar y utilizar en provecho propio; esa es la fuerza que mueve a la razón instrumental, una fuerza de dominio.
Después de la Segunda Guerra Mundial se hizo patente lo cruel de exprimir esa actitud ante la otrariedad. Esa razón se empeño en conseguir decretar que era el hombre, y con ello llevó a cabo todos los experimentos posibles con aquella capa social que no se tenía como digna del apelativo humano. Pero aún y vistos los resultado de tal proceso, la razón instrumental no ha dejado por ello de expandirse y utilizarse. Sin tener en cuenta el marco científico (dónde parece ser la única vía de investigación que los científicos han conseguido aportar), la mirada de esa razón, se ha vuelto hacia el análisis de los mercados; intentando con ello pronosticar y asegurar las máximas ganancias en relación a una inversión previa. Ese uso mecanicista del razonar humano tiene exclusivamente en cuenta el carácter cuantitativo de la realidad. Y como de números todo el mundo entiende, para que uno gane otro tiene que perder.

En 1994 la ERT (European Round Table of Industrialists o Mesa Redonda de los Empresarios Europeos) escribió un texto que saldría publicado en 1995, con el título de (no pierdan detalle que promete): “Educación para los europeos. Hacia la sociedad del aprendizaje.” -…y se hecho el león a dormir tranquilo y seguro de su soberanía, sin percatarse de que aún y sus constantes muestras de ferocidad encaminadas a retraer a cualquier aspirante a la usurpación del trono, un minúsculo adversario entró sin ser visto en la más resguardada se sus guaridas; en su misma sangre. Provocándole en pocas horas la perdida del trono y la muerte -. (Por desgracia no he encontrado la traducción al castellano, os presento el enlace en inglés: http://www.ert.be/doc/0061.pdf, y os pido que si alguno lo halláis en castellano o catalán lo hagáis circular, porque seguro no tiene desperdicio). La estrategia es clara, nos dicen sin miramientos: -Así es cómo deberían de aprender los europeos. Pero, ¿si ellos ganan algo con esto, la cual cosa parece clara pues debe de ser el resultado de un gran estudio de mercado llevado a cabo por la élite de los estadistas europeos con master y doctorados en Harvard, Stanford, Columbia o Yale, quién es quién pierde y qué es lo que pierde?
Ésta pregunta no es tan fácil de responder cuando comparamos algunas sentencias del texto publicado por los empresarios con el discurso moral que nos lanzan quienes respaldan la implantación de la reforma estudiantil conocida como plan de Bolonia. El fundamento de dicha reforma queda enmarcado desde una planificación económica. Esto es algo que no nos debería de sorprender en gran medida, pues visto lo visto por el mundo, es difícil encontrar algún organismo preocupado por algún bien que no conlleve detrás una ganancia económica. Y mucho más si miramos dentro de las organizaciones gubernamentales. Desde la entrada de los Estados en la economía global, un Gobierno no puede dejar de planificar su progreso económico si no quiere ver perder el respaldo de la población. La optimización se eleva cómo el más ejemplar de los métodos. Reducción de costes y máximo beneficio dice en las tablas que los empresarios nos traen del monte Sinaí. Evidentemente un gran grupo de profesionales están esperando entusiasmados la llegada de la nueva ola de recién formados; quienes tendrán gran experiencia práctica y teórica al haber podido dedicarse ocho o diez horas diarias al estudio con un grupo reducido de alumnos que se garantiza con el elevado coste de las matrículas. A todos esos rebaños los habrá formado el Estado, pues en sus universidades aún seguirá apareciendo la palabra “pública”, pero qué se estudia y casi quién estudia lo decidirán (y lo han decidido) las empresas. Por lo tanto no extrañarse si se ofertan cursos de “Semiologia empresarial, el logotipo como representación de la realidad” en la facultad de bellas artes o filosofía, o “El placer en la clase obrera, como contentar al trabajador” como parte de un seminario llamado “Hacia la convivencia cívica”.

Como vemos el capitalismo y las ansias desfiguradas de control nos acechan hoy como nunca. Se están tensando los límites de lo posible; dentro del yo más profundo de cada uno así como en los de los lazos que nos vinculan. Limitar el uso de nuestra razón a su aplicación instrumental y desarrollar nuestro potencial meramente hacia la optimización se traduce en un tiempo por vivir vacío de esperanza. No importa hacia dónde enfoquemos ésta, el caso es que limitarnos a constituir una personalidad dentro del abanico de arquetipos ya no logra producir ni curiosidad. Recuperar los sueños lejanos que cruzan el horizonte es hoy día imposible debido a los avances multimedia. El problema con el sueño es que en cuanto tiene un precio se esfuma. Debe carecer de valor exacto. Hasta se podría decir que es insano calcularlo; pues la esperanza se torna avaricia. Ahí esta el foso, la herida. Envuelto en fríos vientos polares se nos presenta el vértigo a la certeza supuesta. No queremos ser formados por explotadores dentro de un programa diseñado para producir más y mejores expertos en explotación. Ya sabemos que resultará, más de lo mismo. Si bien es totalmente lícito defender tal postura desde su posición, no parece haber un posicionamiento firme en la lucha contraria. Se sabe que es una guerra desarraigada, una guerra angustiosa. Debe ejecutarse mediante el ataque al modo de un virus. Y para ello debemos recuperar la esperanza. Por ahora no tenemos un plan concreto, pero podemos recomendar aprehender mucho por uno mismo y no llevar nunca a un niño pequeño a una de esas tiendas para críos a la ultima tendencia; críos vestidos como Pete Doherty o Kate Moss, Madonna o la última hornada de OT. Por Favor. Si la organización pública no nos quiere ofrecer una formación libre de intenciones mercantilistas, ofrezcámonosla nosotros. Auto eduquémonos. Para la resistencia es necesaria previamente la supervivencia. Recogiendo palabras ajenas: Trabajar para ellos y consumir sus productos es como cagar y comerse la mierda. Sólo pretenden enseñarnos a cagar más y mejor, para que haya más mierda para comer.





Rebobine, por favor

15 05 2008

La cuarta película de Michel Gondry, el genial videoclipero, confirma al realizador francés como una de las almas a tener en cuenta en este principio de siglo.

Su debut en 2001 con Human Nature ya dejó entrever su poca convencionalidad. La explosión que supuso Olvídate de mí, con dos estrellas de primer nivel como Jim Carrey y Kate Winslet al frente, confirmó el poder del freakismo y el arte imaginativo; visualmente brutal y con mensaje, no dejó indiferente a nadie. Le siguió La Ciencia del Sueño, con Gael García Bernal, un proyecto mucho más personal (las escenas de interiores se rordaron en un piso suyo en París) y cercano. Apostando decididamente por un mundo irreal (por cómo debería o podría ser y lamentablemente no es ni en una pequeña porción) y parabolizante, mostró el camino a seguir por el film que aquí nos ocupa, un camino que pasaba por la risa como principal reclamo. 

Es evidente que, partiendo de semejantes premisas, establecer trasfondos lógicos es lo que menos importa. Be kind, rewind, es, ante todo, un divertimento. Un vehículo lujoso para su protagonista, un Jack Black desmedido o desmelenado (según se mire), pero en estado puro. Y eso es siempre sinónimo de carcajada. Mos Def es su inocentón compañero de fatigas, mientras que Danny Glover dibuja un entrañable viejo propietario de un videoclub de VHS, ya de por sí toda una declaración, de vuelta a una pureza anterior, casi legendaria; como la “corrupción” del vertiginoso mundo digital actual, incluída la problemática de los derechos de autor (cameo de Sigourney Weaver al respecto) y el choque de estos dos mundos. Mia Farrow aparece como siempre imaginé que era, sin sangre en las venas y más descolorida que un vaso de horchata.


Gondry convierte una esquina de la gran ciudad en un recóndito paraje repleto de personajes, a cual más variopinto, donde todo lo que acontece parece sacado de la enajenación de Espinete. Para salvar el edificio en ruinas del viejo, a estos dos cracks no se les ocurre otra que “rodar” éxitos de Hollywwod; o volver a rodarlas mejor dicho, en plan cutre-salchichero. “Suecar” films míticos (el término “sweded”, como “hecha sueca” para resaltar que es de calidad, difícil de traducir). Las cintas de la tienda se han borrado (por efecto de una delirante escena del principio de Jack Black), así que no les queda otra. Alguien podría preguntarse si no habría otras opciones, pero con estos freaks (incluyendo al director) lo normal no tiene cabida.

En la superficie, no será una de las pelis del año. Pero bajo tierra lo tenemos claro, pese a la casi nula distribución (escasísima, teniendo en cuenta que la produce la filial de una gran compañía);

Be kind, rewind, una rareza hoy en día, se alza majestuosa como un profuso homenaje al séptimo arte (sobretodo el más popular o comercial, vean la adorable versión que “ruedan” de Los Cazafantasmas o Robocop) y a los sentidos. No era difícil ver las sonrientes caras de la gente al salir de la sala, y eso ya es mucho.

Para amantes de lo poco convencional y mágico (¿no era eso el cine?).