Mayo de 2008, 40 años después. Parte 1ra.

22 05 2008

Nada en este mundo sucede dos veces; ya nos lo decía Heráclito. Por mucho que se cumplan 40, 50 o 200 años de una fecha como Mayo de 68, nada de lo que allí se dejó, podrá ser cogido por nuestras manos. No es por tanto ésta una mirada melancólica hacia cuatro décadas atrás. Eso no es posible. Ni cabe una actitud utópica que nos pueda llevar a resurgir aquel espíritu ya muerto. Ese no es de nuestro tiempo. Sin embargo fue el tiempo de otros y otras, impulsados por alguna sombra, que resquebrajaron la relación de algunas palabras con sus objetos referenciales. Sin lugar a dudas ideas como revolución social no es posible pensarlas hoy día sin tener en cuenta esa fecha. Y precisamente esa es nuestra tarea: pensarlas hoy.
Como en muchos otros acontecimientos humanos, una causa fútil parece ser la conectora de los bornes que permiten la explosión. Situándonos en antecedentes mediante un vuelo fugaz, nos hallamos en el resultado de la restauración de Europa pasada la Segunda Guerra Mundial. Nos encontramos con una Europa en pleno auge económico, con una casi nula tasa de paro, dónde el baby boom de la post-guerra ha supuesto una gran ayuda como mano de obra, dada la gran demanda de empleo producida por las múltiples fábricas en pleno proceso de producción. Las ciudades se han expandido utilizando el cemento a granel en las nuevas construcciones conocidas cómo ciudades dormitorio. A nivel estatal, las nuevas teorías económicas promueven la intervención del Estado como miembro regulador de la economía capitalista. Se estipula un pacto social consistente en el acuerdo entre patronales y sindicatos, la cual cosa permite al Estado planificar un crecimiento, acto conocido como Estado-Plan. A grandes rasgos puede intuirse un panorama de mejora económica y aumento del poder adquisitivo en todos los niveles. Si pensamos aquí en otras revoluciones de la historia, nos percatamos de que la posibilidad de una revolución viene señalada por la precariedad de algún sector de la población, hasta entonces humillado. En términos mismos de revolución dictados por Marx, Engels u otros teóricos, siempre consiste ésta en un levantamiento en denuncia de la situación degradante producida por un opresor; ya sea la clase burguesa, ya sea el mismo patrón. En un sistema en el cual hay trabajo suficiente y medios para abastecer a los trabajadores de hogar y comida, ¿cuál es el foco desfavorecido que prende la mecha? No es fácil apuntar a un culpable o a una causa primera, pero si un destello es resaltado como índice de inicio, ese, como he dicho al principio, es un detalle casi insignificante.

Se dice que Mayo del 68 empezó el 22 de Marzo de 1968. Por lo que se puede leer por ahí, ese día tuvieron lugar revueltas estudiantiles en la universidad de Nanterre, al norte de París. En algunos sitios vinculan la revuelta a protestas contra el arresto de seis miembros del Comité Nacional de Vietman, en otros lugares se achaca la reivindicación originaria a la abolición de la separación de chicos y chicas en el campus; incluso se puede leer que la demanda de dicha abolición fue propinada para poder ver un partido de fútbol en la única televisión del campus, ubicada en las estancias de las chicas. Sea como fuere, un mes después se produjo una protesta estudiantil en Nanterre donde acudieron unos 1.500 estudiantes. Durante aquellas protestas, fueron detenidos ocho jóvenes, entre los cuales se encontraba Dany Cohn-Bendit, conocido como “Dany el rojo”, cabeza visible de la revuelta estudiantil. Como se puede observar en el calendario de los acontecimientos que incluyo en los anexos, el mes de Mayo en Francia de 1968 fue un mes muy movidito. Pero se va a intentar trazar un surco en los acontecimientos que permita distinguir ese acontecimiento de cualquier acto anterior o posterior. Se va ha hablar de infección; de una infección social. Como óxido corrosivo, una pulsión interior llevó a un país como Francia casi hasta el colapso en un momento propicio de su desarrollo. Las preguntas sobre cómo fue posible y sobre que impulsó a la sociedad hasta tal comportamiento permanecen hoy día sin poder ser resueltas completamente, ya que si así fuera, su reproducción sería entonces posible teniendo en cuenta las circunstancias actuales. Los antecedentes teóricos nos sitúan en una asociación denominada Internacional Situacionista, formada por un grupo de intelectuales apartados de las tendencias artístico-filosóficas del momento. Con sólo teclear “archivo situacionista” en Google podemos acceder a una gran fuente documental de textos publicados por la I.S. en su propia publicación. Si nos remitimos a esa publicación como más fiable fuente de información podemos fácilmente introducirnos en un discurso que se considera clave para entender Mayo’68. Si los términos de los que pretendo hablar son infección, contagio e invasión vírica; la reflexión tornará alrededor de si es posible considerar nuestro momento vacunado e inmune a tal amenaza.


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