Mayo de 2008, 40 años después. Parte 2nda.

22 05 2008

Hablando de diagnóstico, lo que surgió como un leve brote de escozor estudiantil se propagó con relativa velocidad. A partir del conocido como “lunes sangriento” y los enfrentamientos en la calle que le sucedieron, la masa social que señalaba al gobierno como culpable se amplio bastamente con multitud de células anónimas no pertenecientes al órgano académico. En ese movimiento se juega una especie de intención que resulta interesante sopesar; se trata de los puntos a los cuales se decide por contagiar la infección. Y este punto guarda resuelta vinculación con las demandas situacionistas que veremos más adelante. Se diagnostica una gran velocidad de propagación y contaminación ideológica entre los sectores menos poderosos pero más numerosos: el proletariado. No se infectó a ningún órgano de potencial importancia o relevancia cómo ministerios, profesorado, sedes políticas, etc. Incluso una voz importante dentro del movimiento obrero como era el Partido Comunista Francés apartó su apoyo de las protestas en su momento. Por lo tanto el destino del agente invasor no era la toma del control, sino un cambio completo en la estructura genética y por lo tanto hereditaria. Ese es un puntal dentro del concepto de revolución que se utiliza en este contexto. Y una mirada general a la cronología* basta para percatarse del nivel que logró alcanzar, actos como los ocurridos en la fábrica de Renault, la suma a la huelga de controladores aéreos, trabajadores del transporte, del gas y la electricidad, profesores, industria textil, la televisión. Una paralización casi total del país y por tanto de la realidad posible en aquél momento bajo las acusadas circunstancias.


Acuñado el marco de diagnóstico, atenderemos al mensaje que en gran parte propició lo desencadenado. La Internacional Situacionista posee un amplio abanico teórico debido al gran número de autores que contribuyeron. Se trata pues de un cuerpo que se nos presenta multifragmentado, con varios conceptos doblados en el discurso y reiterados de diversas formas; por lo que se atenderá a algunos de ellos que parecen más relevantes. El discurso de la I.S. gira entorno a una propuesta crítica de la sociedad. En primer lugar se da una vinculación entre cultura y vida cotidiana, con la cual cosa la valoración de la cultura (en particular el valor cultural de la obra de arte) como mercancía carente de real interés desemboca en una crítica a la vida cotidiana. Si nuestra cultura y nuestro arte no son más que productos destinados al consumo masivo, nuestra vida cotidiana encarrilada por un capitalismo salvaje hacia el consumo de mercancías, carece por completo de sentido cultural; con ello se desvirtúa por entero. Por eso una crítica al mercado cultural tiene que tener muy presente la vida cotidiana y los cambios que debe otorgarle. Precisamente desde ese enfoque en contra de una vida aburrida, vacía y descompuesta es desde donde se que dicta la labor de la I.S.; centrada en permitirle nuevas oportunidades a esa vida nuestra. Entran aquí conceptos clave dentro del discurso situacionista como deriva, creación de situaciones, tergiversación o arquitectura unitaria. La I.S. pretendía ser un cuerpo de acción desde el cual cambiar las condiciones para el surgimiento del nuevo y autentico arte. La creación de situaciones pretender dar al individuo espacios de pensamiento y de sensación no imaginados hasta el momento, alrededor de esta intención se acoplan las diferentes propuestas; pero lo hacen de manera retroalimentaria, es decir, para girar entorno a la creación de situaciones se necesitan unas a otras. La deriva, consistente en un viaje de duración indeterminada por diferentes espacios diseñados para la creación de situaciones, depende muy estrechamente de una arquitectura unitaria que desarrolle tales espacios. Y al mismo tiempo tales situaciones nuevas no son posibles sin la tergiversación de los ideales a derrocar. Las relaciones son mucho más complicadas, se puede apreciar con echar un simple vistazo al material situacionista, pero con un análisis simple ya basta para percatarse de la relevancia de tal propuesta enfocándola desde la óptica de Mayo del 68. Las frases revolucionarias que se pueden leer de ese mes, son claras tergiversaciones de eslóganes antiguos.

La denuncia general de dicha efervescencia revolucionaria demandaba una mejora de la vida cotidiana. Morir de aburrimiento a cambio de no morir de hambre era una de las sonadas denuncias. En resumen un ataque a la autoridad en sentido general; no apuntando a una sola cabeza, no pretendiendo derruir un solo pilar, Sino reclamando una expansión del individuo y sus experiencias. No queremos que se nos limite de semejante manera, eso viene a ser el caso. Una reivindicación por la apertura de nuevas maneras de concebir. Una reivindicación por lo por nacer, por la ilusión. La propuesta de crear nuevas situaciones donde los individuos puedan experimentar nuevas experiencias y deambular a placer por ellas como deporte estatal, está muy cerca de insuflar oxigeno en los cansados pulmones de los obreros.

*. (Anexo 1)


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