Nocilla Dream

22 05 2008

Nocilla Dream es la primera novela de Agustín Fernández Mallo nacido en La Coruña en 1967 y conocido por su obra poética ensamblada en la corriente postmoderna. Licenciando en Física y postpoeta de vocación Fernández Mallo nos presenta esta novela de clara tendencia emancipadora. En un momento desde el que resulta ciertamente difícil deducir los caminos que tomaran las tendencias artísticas en un futuro inminente, proyectos de este tipo nos empujan más si cabe hacia un abismo de desconcierto. La primera lectura, si se hace de manera despreocupada, transcurre velozmente y casi sin dar pie a la repasada. El cruce espasmódico de una historia a otra y de repente a un pequeño haiku improvisado sobre la teoría de la relatividad de Einstein, no permite de entrada intuir la intención del autor. Quizá ese desconsuelo producido por la desorientación inicial pueda hacer desistir a más de uno, por en mi caso la absoluta falta de ilusiones sobre el libro y las horas por matar me llevaron hasta el final. Es usual cuando alguien siente hablar de un libro, preguntar a los cercanos si lo han leído y/o saben sobre que trata. En el caso de Nocilla Dream es difícil deshilar el hilo. En mi opinión es más cómo una imagen, o como varias dispuestas una tras la otra sin sentido aparente dentro de una melodía que las abraza a todas. Si; ésta me parece una buena definición. En tal caso, el hilo tendría más que ver con la melodía que con el buscar un sentido en el orden de las imágenes o en las imágenes mismas.


La única cosa que de veras me atrevo a afirmar sobre Nocilla Dream es su carácter postmoderno. Desde esta posición de fuerza me empieza a ser más fácil interrogar sobre su posible sentido. La fragmentación es una condición usual del postmodernismo, y ésta sustenta por completo la narración a tratar. La melodía de la que hablábamos nos deja suspendidos en un vacío familiar, casi diario y al mismo tiempo casi existencial. Un desaliento que será muy cercano para quién este familiarizado con cualquier gran urbe. Es el mismo vacío en el que te hace levitar el pasar de ese tumulto que transcurre a tu alrededor. Una vorágine de rostros con historia propia imposible de contrarrestar desde nuestra atención y que nos impulsa hacia el desinterés por lo más cercano. Nocilla Dream está repleta de historias que si las viviéramos desde la cercanía no nos parecerían tan extraordinarias, pero explicadas en lote de manera sutil parecen enturbiar nuestra mirada hacia el horizonte redentor. Porque ninguna tiene un final estremecedor, de tenerlo dirigiría la obra y no permitiría respirar los fríos halos de la caverna que no deja entrever su interior.
Hasta aquí he utilizado muchos apelativos al vacío entendido como inseguridad, como no pisar en suelo firme. Esa es la sensación general de la fragmentación, que la obra, como reflejo de su momento histórico, consigue transmitir con suficiente capacidad. Sin embargo cuesta distinguir desde un análisis más riguroso si esta pieza debe ser considerada como un pilar de su corriente literaria o como un abanico de posibilidades y recursos a utilizar por las plumas que la seguirán. Nocilla Dream es el primer episodio de una trilogía nombrada Proyecto Nocilla, le seguirán Nocilla Experience (hace poco disponible en el mercado) y Nocilla Lab. En mi opinión en ellas el autor debería mostrar una intención revolucionaria contra lo ya mostrado, siempre en pos de una construcción ulterior; o de lo contrario podría ser presa de un nihilismo ocioso, inducido por la incapacidad casi poética hasta de la ciencia por otorgar al hombre de un sustento que sea capaz de fundamentar sus ansiedades, que se contentará con la simple exposición de sus habilidades ante una clientela que ya ha pagado su entrada. Sé que la crítica es aguda, pero creo que hay posibilidades reales de agujerear de algún modo con el material disponible el cordón que nos une al origen. Como si de matar a nuestro padre se tratara, Las ventanas que Nocilla Dream deja entreabiertas permiten pensar con un modo de transmitir las historias en nuestra cultura de manera que lo denunciado no sea heredado por quienes nos siguen. Que seamos capaces de analizar con la misma eficiencia los sistemas atómicos y los sistemas planetarios, pero no seamos capaces de explicar porque la gente de dos pueblos tiene por costumbre lanzar sus zapatos al único álamo que tubo el valor para crecer en el desierto, pone sobre la mesa de juego cierta actitud que quizá deberíamos sopesar los humanos al tratarnos unos a otros.


Acciones

Información

Deja un comentario