El pasado domingo día 22 de junio, la selección española de futbol eliminó a Italia en los cuartos de final de la Eurocopa 2008. Al día siguiente el periodista de el diario “El Mundo” Germán Aranda, publica en la página web de dicho tabloide el artículo titulado: Indiferencia y resignación en Manresa; que se puede consultar en: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/23/barcelona/1214203828.html. En dicho articulo se tacha a nuestra ciudad de indiferente ante los éxitos de la selección (cosa que no discuto directamente), englobando a todos sus ciudadanos en una niebla sospechosa un tanto acusadora.

El artículo no es muy extenso, dada la poca importancia que en mi opinión debe suscitar en todo el país la opinión de una ciudad pequeña como la nuestra; sin embargo el autor se esmera en aliñar el texto con algunas puntillas de cosecha propia que añaden sustancia para aquellos lectores ávidos de carnaza. En primer lugar delimitar cuál es la tarea del escritor periodístico ante el texto que pretende presentar. En la noticía, se presupone la novedad de un hecho. Se presupone una mirada aguda que aporte luz. Y desde un medio serio, se presupone profesionalidad. Haría bien el periodista en sustentar las afirmaciones que tan a la ligera proclama. ¿En base a qué se asocia Manresa como la cuna del nacionalismo catalán? Es fácil declarar tal improperio si en los lugares dónde se busca ya se había encontrado previamente y no se mira en ningunos otros. Afirmar que en Catalunya existe cierto sentimiento anti-español no es ninguna notícia, así todos somos periodístas. Buscar en L’Havana seguidores de La Roja y acto seguido declarar que en Manresa el sentimineto que despierta la selección es indiferencia, es generalizar; visitar L’Havana y la Taberna dels Predicadors en día de selección (entre ambos deben tener un aforo de 50 personas), y sentir algunos comentarios independentistas, contra el Rey o la bandera y algunas carcajadas; pero no tener en cuenta los otros locales como el de la peña sevillista o el de los “magrebíes”, dónde el mismo autor asegura haber visto decenas de personas viendo atentamente el partido, es adulterar los datos de la investigación.
Al respecto de los hechos debo confesar la poca profesinalidad de un periodista y de el medio que le publica al manipular tales datos con tanta vileza. Seguramente en el doner kebab había el doble de gente que en los dos bares donde el “periodísta” entró. Sin embargo allí no entró, ¿tendría quizás algún problema en preguntar a esas gentes su opinión al respecto? ¿No las considera oportunas para su investigación periodística? Creo creer que también es aquello suelo manresano. Como también pertenecen a Manresa muchos otros lugares (no visitados por German) dónde se vivió el asunto de muy dispar modo. De todos modos el responsable del texto se queda tan ancho identificando toda la población de Manresa con esos tipos barbudos (¿tiene nuestro amigo German algún prblema con las barbas? ¿Acaso no las considera dignas o algo por el estilo?) que tacha de radicales y menosprecia visiblemente. ¿Acaso no son también personas del territorio español, aunque no se sientan identificados, con opiniones respetables y fundamentadas? Si mal no recuerdo, amigo German y gente de El Mundo, hoy día en este país es legítimo pensar lo que se quiera. Yo, que ni defiendo a unos ni a otros, me quedo muy tranquilo diciendo lo que digo; escribo en un lugar dónde mi libertad es absoluta y mi responsabilidad deriva de ella. En un medio de comunicación de abasto estatal, las condiciones son distintas. No todo debería de poderse publicar, sobre todo porque un medio de comunicación otorga la mirada que el individuo no puede alcanzar, y aunque una objetividad total no es alcanzable, debería de ser deseable.

Por mucho que nos pese debe de haber un símbolo, el que nos sintamos identificados o no es cosa nuestra. Yo no me siento más identificado con la bandera española que con la de Bielorúsia, ninguna de las dos dice nada de mi excepto si me preguntan cuál de las dos se corresponde mejor con el territorio donde nací y crecí. Del mismo modo que la bandera catalana tan sólo delimita mejor que la española mi lugar de nacimiento y crecimiento. Quizá sea raro, pero esos trozos de tela coloreada no dicen nada sobre mi. Sin embargo, soy un apasionado del fútbol. Lo considero casi un arte. Y en esa relación, me gusta el arte como tal. Pero el futbol no sólo es arte, también es competición. Hay que elegir un bando. Mis prioridades en esa elección son en primer lugar la cercanía con los jugadores, y en segundo lugar la belleza que mis ojos ven en el arte que despliegan. Por fortuna, en esta Eurocopa los dos se unen en la selección española. Y creo que tanto los futbolístas españoles (también por supuesto los catalanes) y el futbol de aquí se merecen ganar el próximo día 29. Lo demás son cuestiones políticas, de influencias, de opiniones todas ellas muy respetables que poco tienen que ver con el fútbol. Pero que sin embargo mucha gente aprovecha como oportunidad para soltar la suya, intentando otorgarse ilegítimamente recompensas por meritos que no le son própios. Dejemos que sean esos chicos los que se lleven todos los méritos, y evidentemente también ese Luís eterno que aún y ser más viejo que la mayoría de abuelos, sigue robusto al pie del cañon. Por lo que respecta a German, le deseo un poquito más de cultura; para no generalizar, que no esta bonito. Y para entender que en la diversidad está la naturaleza de un pueblo como el que nos toca interrogar.

"El Sabio"
Bien, para empezar debo decirte que es la primera crítica un poco sensata que leo a un artículo que en Manresa ha sido vapuleado desde no pocos blogs e incluso desde el Regió 7.
Dicho esto, el objetivo de un Testigo Directo es reflejar cómo se vive algún evento deportivo. En ese caso, quizás no lo novedoso pero sí lo excepcional es el hecho de que en una ciudad de España no se viva la selección española con la misma intensidad que en el resto. Evidentemente, no es la única ciudad, como tampoco es la única forma de vivir la selección que tiene la misma Manresa. Lo que no entiendo muy bien es por qué motivo crees que yo censuro esa forma de vivir la selección. No lo hago ni mucho menos, no emito ningún juicio valorativo y, es más, me parece absolutamente legítimo no sentir como tuya la selección española, pues en lo que respecta al sentimiento patriótico uno ni siquiera lo decide racionalmente. En mi caso, además, mi relación con las simbologías nacionales y las patrias es similar al tuyo. Lo de cuna del nacionalismo, en principio, especificaba que en 1892 se hicieron allí las Bases de Manresa, donde se establecían los principios básicos del catalanismo político que nacía en el XIX. Finalmente, por espacio, tuve que suprimir la especificación, como muchas otras aclaraciones que hacían del texto algo menos estereotípico. Me recorrí el centro de Manresa de arriba abajo y no existía ningún tipo de expectación, la mayoría de bares estaban vacíos además. Eso me parece significativo para resaltarlo en una pieza que, al fin y al cabo, es de ambiente y no una investigación. Y la extensión de la crónica ya deja entrever que no hay ninguna pretensión de abrazar toda la realidad social manresana ni catalana. Ah, por cierto, tengo barba, y no sé dónde escribí que eso fuera malo, era una forma de caracterizar un elemento común en el cliente medio. Haz un ejercicio, imagina el texto escrito exactamente igual pero en catalán y publicado en el diario Avui. ¿Qué recibimiento hubiera tenido entre el independentista medio?
Probablemente, le hubiera resultado simpático.
Apreciado Germán;
Ya era hora que alguien nos diera voz a todos aquellos que nos sentímos maltratados en la cuna del nacionalismo catalan. Pero la verdad, estoy muy triste porque no puedo entender poruq usted se corta, se autocensura al escribir su artículo. Porque no habla de aquel niño tierno que por llevar la camiseta de la roja fue expulsado de la escuela?? Porque no habla de aquél joven que salio a celebara la victoria ante Italia y fue brutalmente apalizado?? Porque no habla de ese local en donde se reunen todos los terroristas separatistas para conspira constantemente contra España?? Porque no habla de la REALIDAD que a usted y a mí nos gustaría ver.. Total, para que molestarse en salir de casa para hacer la crónica?? Ya sabemos lo que pasa en esas regiones, ya sabemos lo terribles que són los catalanes.
Siga adelante Germán y no se deje engañar por esos que dicen que debe ser obejtivo. Usted y yo sabemos que solo hay una verdad y esa es la nuestra!!
ARRIBA ESPAÑA!!
Poco mas se podia esperar de un articulo de “el mundo” que mezclara Cataluña y la seleccion española, que no sea mas gasolina para avivantar el odio del resto de España contra las “otras” autonomias, las que estan fracturando España, los separatistas.Porque como dice su “periodico” España se rompe por culpa nuestra, pero no por culpa vuestra por hacer campañas en defensa de una lengua que no esta amenazada para nada en Cataluña o por crear un odio hacia los hijos de vuestros hermanos que emigraron a Cataluña en busca de trabajo.
Lo curioso es que se eligiera una ciudad tan poco representativa del catalanismo como Manresa, creo que las hay de mas radicales y les hubiera salido un articulo digno de la mejor kale borroka.
Saludos
“La selección nacional es un ministerio más del estado. Si el ministerio de economia te quita la plata y el de educación te embrutece, éste te nacionaliza.”